PATADAS
SGAE, Madrid, 2011.

El escenario representa el área de meta de un campo de fútbol, con su portería de 7,32 metros de largo por 2,44 metros de altura. Los potentes reflectores alumbran el mar césped, que resplandece. Debajo de los palos está el portero, Josu Martínez. Es el hombre más solo del mundo: le rodea la multitud y, a once metros, en el punto de penalti, le amenaza el esférico.   

Patadas parte de la imagen que da título a una novela de Peter Handke: la de un portero ante un penalti. Y de un sentimiento: el miedo. Y una sospecha: a todos nos amenaza un esférico en la mancha de cal. ¿Perdemos porque nos hemos olvidado de jugar, perdemos porque sólo queremos ganar?

Aparentemente “Patadas” es una obra para un solo actor. Pero también está la multitud. Y la pelota. Y sus once enemigos.

Estrenada en el Teatro Central de Sevilla, en 2009, dirección Ramón Bocanegra